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El 29 de julio de 2026, el diario The New York Times informó que el gobierno de Estados Unidos mantiene conversaciones con Uruguay para que ese país reciba a migrantes deportados desde territorio estadounidense, principalmente ciudadanos cubanos. La noticia se replicó de inmediato en decenas de medios de la región y generó preocupación en la comunidad cubana dentro y fuera de Estados Unidos.
En nuestra firma recibimos consultas todos los días de personas cubanas que quieren saber qué significa esto para su caso. Por eso preparamos esta publicación: para separar lo que está confirmado de lo que todavía no lo está, y para explicar, en lenguaje sencillo, qué escenarios ya son una realidad y cuáles siguen siendo una negociación en curso.
Adelantamos lo más importante: hasta la fecha de esta publicación no existe ningún acuerdo firmado entre Estados Unidos y Uruguay, y la Ley de Ajuste Cubano continúa vigente. Pero el contexto sí ha cambiado de manera significativa en los últimos meses, y hay grupos concretos dentro de la comunidad cubana que están más expuestos que otros.
De acuerdo con el reporte del New York Times, funcionarios del Departamento de Estado han conversado durante varios meses con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay sobre la posibilidad de que ese país reciba a personas deportadas desde Estados Unidos. Según fuentes citadas por ese diario, en la práctica los ciudadanos cubanos serían el grupo principal, aunque el texto de un eventual acuerdo podría no mencionarlos de forma expresa.
El reporte también señala que Uruguay tiene una comunidad cubana ya establecida —cerca de 12.000 personas, según el censo uruguayo de 2023— y que algunos de los cubanos que hoy están en Estados Unidos podrían tener familiares allí.
Aquí es donde conviene tener cuidado con la información que circula en redes sociales.
Medios uruguayos consultaron directamente a sus propias fuentes en la Cancillería de Uruguay. El Observador confirmó que el diálogo con Washington existe desde hace meses, y Subrayado recogió la respuesta textual de las fuentes oficiales: “aún no hay nada concreto”. Las mismas fuentes añadieron, según recogió Ámbito, que se trata de conversaciones similares a las que Estados Unidos mantiene con varios países de América Latina y el Caribe, y que las negociaciones no se refieren exclusivamente a ciudadanos cubanos. El canal uruguayo Teledoce reportó que el gobierno analiza el planteo estadounidense.
La agencia MercoPress resumió la situación con precisión: Montevideo evita confirmar un acuerdo.
Importante: una negociación no es un acuerdo, y un acuerdo no es una deportación. Son tres etapas distintas. Hoy estamos, según las propias autoridades uruguayas, en la primera.
Aunque el caso de Uruguay todavía está en negociación, el mecanismo del que se habla —enviar a una persona deportada a un país distinto al de su nacionalidad— ya dejó de ser hipotético para la comunidad cubana.
Está documentado por organizaciones de derechos humanos y por medios de comunicación independientes que, durante 2026:
Este mismo mecanismo se ha aplicado también a personas de otras nacionalidades latinoamericanas. No entraremos en detalles de cada caso en esta publicación, pero conviene tenerlo presente: no es una política dirigida únicamente a la comunidad cubana.
Para dimensionar el momento actual, conviene mirar los números.
Deportaciones directas a Cuba: según OnCubaNews, hasta finales de junio de 2026 Cuba había recibido a 740 personas deportadas desde Estados Unidos en 25 operaciones. Un dato relevante de ese reporte es que esas operaciones no salieron todas desde territorio estadounidense: provinieron de distintos países de la región.
Comparación histórica: el medio independiente elTOQUE documentó las cifras históricas de repatriación y reportó que durante 2025 fueron devueltos a la isla 1.498 cubanos, un volumen considerablemente superior al de administraciones anteriores.
El grupo más numeroso: de acuerdo con ese mismo análisis, más de 42.000 ciudadanos cubanos permanecen en Estados Unidos con órdenes finales de deportación que hasta hace poco Cuba no había aceptado recibir.
Ese último dato es, a nuestro juicio, la clave para entender la noticia de Uruguay. Cuando un país de origen no acepta recibir a sus nacionales deportados, el gobierno estadounidense busca destinos alternativos. Ahí es donde entran las negociaciones con terceros países.
No todas las personas cubanas en Estados Unidos están en la misma situación. Estos son los grupos que, por el contexto actual, deberían revisar su caso con mayor urgencia:
1. Quienes ya tienen una orden final de deportación. Es el grupo más directamente afectado por cualquier acuerdo con un tercer país. Una orden final no siempre significa que no exista nada por hacer, pero sí significa que el tiempo importa.
2. Quienes ingresaron con una orden de supervisión. Cientos de miles de cubanos se encuentran en esta categoría y el panorama legal sigue en movimiento. Durante 2026, algunos jueces de inmigración en distintas ciudades concedieron la residencia a personas en esta situación, pero el gobierno apeló prácticamente todas esas decisiones. Por su parte, el Tribunal de Apelaciones del Undécimo Circuito anuló decisiones previas de la Junta de Apelaciones de Inmigración y ordenó revisar esos casos de nuevo, sin resolver la cuestión de fondo. Como reportó Martí Noticias, se trata de una victoria parcial que abre una segunda oportunidad de revisión, pero que no garantiza aprobaciones automáticas ni establece un criterio definitivo para todos.
3. Quienes perdieron un permiso de permanencia temporal. Los programas de permiso humanitario que beneficiaron a cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos fueron terminados, y esa terminación fue avalada judicialmente. Muchas de estas personas quedaron sin un estatus vigente.
4. Quienes tienen un caso pendiente y no lo han actualizado. Cambios de dirección, cambios de circunstancias familiares o notificaciones no respondidas pueden tener consecuencias serias en el contexto actual.
5. Quienes creen estar protegidos por la Ley de Ajuste Cubano pero no han verificado su elegibilidad. La ley sigue vigente, pero durante 2026 se han emitido directivas administrativas que han hecho el proceso más exigente en la práctica. Estar cubierto por una ley en abstracto no es lo mismo que cumplir todos sus requisitos en su caso concreto.
Cualquier análisis de este tema queda incompleto sin mencionar la situación en Cuba.
Durante los últimos meses, la política de presión económica del gobierno estadounidense ha restringido de forma severa el suministro de combustible hacia la isla, lo que ha agravado una crisis energética ya existente. La Nación documentó cómo la población cubana enfrenta la falta de petróleo, y Univisión reportó los ajustes recientes en esa política.
Nuestra firma no toma posición política sobre estas medidas ni sobre el gobierno de ningún país. Las mencionamos porque forman parte del contexto que explica por qué la migración cubana sigue siendo un tema central de la política exterior estadounidense, y porque las condiciones en el país de origen son un elemento que puede ser jurídicamente relevante en ciertos tipos de casos.
Es tan importante saber qué está pasando como saber qué no está pasando. A la fecha de esta publicación:
Le pedimos algo con toda sinceridad: desconfíe de los mensajes alarmistas que circularán en redes sociales en los próximos días afirmando que “los cubanos serán enviados a Uruguay”. Eso no es lo que dicen las fuentes. Y desconfíe también de quien le ofrezca soluciones inmediatas sin haber revisado su expediente.
¿Esta noticia significa que me van a deportar a Uruguay?
No. Es una negociación entre dos gobiernos que, según la propia Cancillería uruguaya, no ha llegado a nada concreto. Ninguna persona está siendo enviada a Uruguay por esta razón.
¿Se acabó la Ley de Ajuste Cubano?
No. La ley continúa vigente. Lo que sí ha cambiado durante 2026 es la manera en que se aplican ciertos requisitos administrativos, lo cual puede afectar casos individuales de forma distinta.
Tengo una orden de deportación de hace años y nunca pasó nada. ¿Debo preocuparme?
El escenario de 2026 no es el de años anteriores. Cuba ha aceptado vuelos de deportación con mayor frecuencia y Estados Unidos está buscando activamente destinos alternativos. Recomendamos que revise su situación con un abogado en lugar de asumir que las cosas seguirán igual.
¿Puedo hacer algo si me encuentro en alguno de los grupos mencionados?
En muchos casos sí existen alternativas legales, pero cuáles aplican depende por completo de su historial migratorio, su forma de ingreso, sus fechas y sus circunstancias familiares. Esa evaluación no se puede hacer por redes sociales ni con información general: requiere revisar su expediente en una consulta.
¿Esto afecta solo a cubanos?
No. El mecanismo de deportación a terceros países se ha aplicado a personas de varias nacionalidades. En esta publicación nos enfocamos en la comunidad cubana porque es la directamente mencionada en el reporte.
Si usted es ciudadano cubano y se encuentra en cualquiera de las situaciones descritas —orden final de deportación, orden de supervisión, permiso humanitario terminado, caso pendiente, o simplemente duda sobre su elegibilidad— recomendamos que agende una consulta para que revisemos su expediente de forma específica.
En una consulta con el abogado Jesús Reyes se revisa su historial completo, se identifica en qué categoría se encuentra realmente y se evalúan las alternativas legales que puedan existir para su caso. Cada expediente es distinto, y la diferencia entre una opción disponible y una oportunidad perdida suele estar en los detalles.
Ofrecemos consultas en persona, por teléfono y por correo electrónico. También contamos con consultas de emergencia, que se agendan con mayor prontitud y tienen un costo distinto. Nuestras consultas no son gratuitas.
Atendemos casos a nivel mundial. Contáctenos para comenzar a resolver su caso.